El árbol de las corbatas

La historia del derecho laboral no debe ser olvidada. Los abogados laboralistas han hechos aportes sustanciales al progreso social. Esta rama de la abogacía, bien ejercida, posee una cultura ética y de valores especialísima.

Por: César Arese Jue, 09/15/2016 - 14:15
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Entre el 6 de julio y el 8 de julio de 1977, un grupo de militares secuestró en Mar del Plata, Argentina, a once abogados laboralistas defensores de trabajadores y a sus familiares. Siete fueron asesinados o desaparecidos. Se conoce ese episodio como “La noche de las corbatas” y es motivo de conmemoración todos los años. Desde 2015 se instituyó por una ley nacional, el 7 de julio como el día del Abogado Laboralista. No fue un episodio aislado, porque se repitió en todo el país. En la Provincia de Córdoba hubo también una larga noche de las corbatas. Entre 1974 y 1978, veinticinco abogados laboralistas fueron asesinados, desaparecidos, encarcelados, exiliados y cesanteados, según el informe elaborado por un equipo de investigación de la Asociación Argentina de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de Córdoba. Este documento fue presentado en un acto realizado en el auditorio del Colegio de Abogados de Córdoba con la presencia de los abogados que fueron víctimas y familiares el 7 de julio de 2016. Para dar marco al homenaje, decenas de abogados litigantes se desprendieron de sus corbatas para ser colocadas en el “Árbol de las Corbatas” instalado frente a la sede de la institución de abogados, al mismo tiempo que se realizaba el acto conmemorativo. Las historias personales narradas en el documento pueden encontrarse hoy en otros países de Latinoamérica, aunque tuvieron su auge durante buena parte del siglo XX, el siglo de oro de las dictaduras militares en esta parte del continente, según expresión de Eric Hobsbawm.

Estos tristes episodios explican buena parte de la existencia del Derecho del Trabajo y sus avatares centrales y no debería ser ignoradas por ningún estudiante de derecho y menos, es obvio, por quienes ejercen en esta rama del derecho como abogados, magistrados, investigadores y docentes. En un momento histórico determinado, el ensañamiento del terrorismo de Estado con los abogados laboralistas tuvo explicación en que, para asegurarse la supresión de derechos, fue imprescindible apelar en muchos casos a asegurarse la supresión (valga la redundancia) de los operadores del Derecho del Trabajo que defienden su existencia y progreso.

En Argentina se registró en la década de setenta y ya producido el último golpe militar, el mismo ensañamiento sobre los abogados laboralistas firmemente defensores de trabajadores, se hizo sobre dirigentes y activistas sindicales. A la par, fue modificada sustancial y negativamente la Ley de Contrato de Trabajo y se cercenó el derecho de defensa en juicio y el acceso a tutela judicial efectiva, considerados derechos humanos por el sistema jurídico internacional.

También, buena parte del crecimiento de la cultura laboralista, en derechos humanos laborales y garantías para los trabajadores, tuvo su punto de partida y fortalecimiento en aquella oscura etapa de la vida laboral. Con su rol de expertos en la defensa de las causas individuales, las actividades e ideas académicas, la asistencia en la negociación y los conflictos colectivos de trabajo y la generación de normas de derecho laboral, los abogados laboralistas hicieron aportes sustanciales al progreso social. Esta rama de la abogacía, bien ejercida, posee una cultura ética y de valores especialísima.

Se decía que existe una íntima conexión de causalidad entre el desarrollo y progreso del Derecho del Trabajo y la tragedia de los abogados laboralistas de los años setenta en Argentina y en otras etapas y circunstancias, en otros países de América Latina. ¿Cómo estudiar la Ley de Contrato de Trabajo de Argentina sin conocer la historia de su gestación? Esta norma fue un producto interactuado entre la Confederación General del Trabajo y el gobierno peronista de 1974. Pero tuvo un impulsor y redactor, el abogado laboralista Norberto Centeno, quien fue encarcelado en 1955, 1958 y 1969 por su militancia peronista. Tuvo una extensa carrera académica; fue profesor de Derecho del Trabajo de las universidades nacional y católica de Mar del Plata; asesor de la Confederación General del Trabajo y de los gremios metalúrgico, gastronómico, petroleros, alimentación, rurales, entre otros. Escribió varias obras jurídicas, hasta ahora de consulta obligatoria para el estudio del Derecho del Trabajo. Su labor de experto en la redacción de la “Leceté” fue esencial, como la conocen millones de trabajadores que son protegidos por su texto.  

Esa obra jurídica costó la vida de su redactor. En julio de 1977, Centeno integró el fatídico grupo de abogados laboralistas secuestrados. Una sobreviviente del cautiverio, Marta García de Candeloro, dijo en el juicio en que se condenó a un grupo de militares, que el autor de la LCT murió a causa de los golpes recibido en la sala de torturas, vestido con su traje de abogado y con la corbata de abogado laboralista bien puesta. Hoy un “Arbol de las Corbatas” lo recuerda.

 

Lea aquí el informe sobre los abogados laboralistas de Córdoba desaparecidos, asesinados o detenidos entre 1974 y 1983.

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